A Todos Los Que Se Fueron es el último disco largo de la banda, un homenaje para todas aquellas personas que ya no están entre nosotros.
Un disco dedicado al hermano de Germán, vocalista de la banda, quién perdió la batalla contra el cáncer. Un disco íntimo, lleno de luces y sombras.
El disco se compone de 9 canciones que cuentan esta trágica historia pero siempre desde el lado luminoso al que ya nos tiene acostumbrados la banda.
Ha sido producido por David Van Bylen y Juan Sueiro.
El viaje comienza con su primer single, “Para toda la eternidad” con un mensaje repleto de nostalgia y de esperanza. Poco a poco, el disco se va volviendo más oscuro hasta llegar al ecuador con la canción “17. 10. 20”, que justamente es la fecha en la que el hermano del vocalista falleció. Es la balada del álbum, una canción cruda y directa, que además, hace de puente con su primer disco con el primer single de la banda titulado “5. 11. 16”. Ambas canciones comparten armonía y la melodía principal, siendo esta segunda la continuación de la primera.
Después del ecuador del disco, el álbum vuele a recuperar poco a poco la luz entre las tinieblas. Nos encontramos con “La Última Canción”, single con el que Marsella presenta su nuevo disco. Una canción luminosa, con un mensaje positivo a pesar de la tragedia: “Aunque ya no pueda verte, te siento cada vez más fuerte”. Este single ha sido producido por Juan Sueiro (junto a “Eres esa luz” y “Para toda la eternidad) y fue la canción que Marsella presentó a la edición del Benidorm Fest del pasado 2025 y que llamó la atención del jurado siendo invitados a actuar en el Euroclub durante las galas de la edición pasada del festival. El resto del disco ha sido producido por David Van Bylen, con quién la banda ya había trabajado anteriormente.
El disco termina con su single “El último adiós” donde Germán se despide de su hermano y cierra esta historia con un mensaje lleno de esperanza donde expone “Sé que estás, aunque no pueda abrazarte”.