Los murcianos conquistan el Movistar Arena: una noche de catarsis colectiva
Madrid, 31 de octubre de 2025. Movistar Arena
Viva Suecia inauguró su nueva etapa con un lleno absoluto en el Movistar Arena de Madrid. La cita, primera parada de la gira de presentación de Hecho en tiempos de paz, fue mucho más que un concierto: una noche de afirmación, memoria y celebración para una banda que ya juega en otra liga.
El cuarteto murciano —Rafa Val (voz y guitarra), Alberto Cantúa (guitarra), Jess Fabric (bajo) y Fernando Campillo (batería)— abrió la velada con “Dolor y gloria”, dando paso a casi dos horas de música en las que se entrelazaron los nuevos temas con los himnos que los han convertido en una de las bandas más queridas del panorama nacional.
José Ramón García-Carpintero
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Canciones como “Mala Prensa”, “Fuimos felices aquí”, “Querer” o “Una bandera que nos sirva a los dos” sonaron con la misma fuerza que clásicos como “La orilla”, “Lo siento”, “Bien por ti” o “El bien”. Uno de los momentos más especiales llegó con “Sangre”, interpretada junto a Siloé, que llenó el recinto de una emoción compartida. También destacaron “Tú y yo contra los demás”, con la colaboración de Hoonine, y “Melancolía”, acompañados de las voces de Belter Souls. Incluso hubo tiempo para canciones de sus primeros discos como “Palos y Piedras” dedicada a aquellos que seguían a los suecos desde el principio.
La producción fue elegante y precisa: luces bien medidas, un escenario formado por pantallas que proyectaban imágenes inspiradas en la estética de Hecho en tiempos de paz, cuya portada es obra del artista murciano El Tipo Raro. El paso de Viva Suecia a los grandes escenarios no ha diluido su esencia; la ha amplificado. Hecho en tiempos de paz no solo da título a un disco: define un momento vital. La banda ha encontrado el equilibrio entre la vulnerabilidad y la fuerza, entre la épica y la ternura. Aquella noche de Halloween, entre lágrimas, luces y catarsis, Rafa Val, el chico que trabajaba en una heladería conquistó el Movistar Arena junto a Alberto Cantúa, Jess Fabric y Fernando Campillo que demostraron que los sueños, cuando se trabajan con verdad, pueden llenar un pabellón entero.