Una mirada hacia atrás sin nostalgia que sirve además para abrazar el futuro, con su concierto del 15 de enero en la sala madrileña

Hace diez años, Vera Fauna era un grupo de chavales confusos pero llenos de ilusión, debatiéndose entre el amor, el desamor y esa melancolía sureña que acabaría convirtiéndose en una de sus señas de identidad.

En aquella etapa, cuando montar una banda era sobre todo una excusa para compartir canciones y pasarlo bien, nació Quiebro y Nada. Una canción de vocación pop que acabaría siendo una rareza dentro de su repertorio, justo antes de que el grupo iniciara el camino de búsqueda y experimentación que desembocó en Dudas y Flores, su primer EP.

Quiebro y Nada vuelve para celebrar todo lo vivido desde entonces. Regrabada en Sevilla durante un domingo de calor primaveral, esta nueva versión incorpora algunos de los sonidos y matices que marcarán el rumbo de su próximo trabajo.

La recuperación de la canción sirve también para conectar dos momentos muy distintos de Vera Fauna, la ilusión de aquellos primeros años y el momento creativo que atraviesan ahora. Una mirada hacia atrás sin nostalgia, entendida más como una celebración que como un ejercicio de memoria.

Desde Sevilla, el grupo ha ido creando un universo propio dentro del pop independiente español, combinando influencias del pop, la psicodelia y el folclore contemporáneo. Sus canciones exploran lo cotidiano, los vínculos y las contradicciones de una generación que busca su lugar sin perder la sensibilidad.

Tras años recorriendo salas y festivales por todo el país, y después del punto de inflexión que supuso su último álbum, Dime Dónde Estamos, la banda vive una etapa de expansión. Como reflejo de este crecimiento, anuncian una nueva fecha en la mítica sala La Riviera de Madrid, dentro del ciclo Inverfest. El concierto tendrá lugar el 15 de enero de 2027.