Aranda de Duero, 10 de agosto de 2019.

La Plaza del Trigo luce sus mejores galas. Hoy es sábado y la afluencia de gente es mucho más elevada.

Veintiuno abre el fuego en el Trigo, plaza que desde primera hora ya estaba a reventar, y a ellos les tocaba presentar su disco Gourmet, y en plena celebración con Cabezabajo salió Quequé a “cantar” con ellos.  Willy Naves pone tranquilidad y Olivia precede a la sorpresa, pero antes The Garlic Phantoms lo dan todo con su primer y único single “The Garlic Phantoms”, ¡ajos para todos!. Y ahora sí, la sorpresa son Viva Suecia, dieron un potente concierto y siguen demostrando que están en estado de gracia. Rafa Val, con un dedo roto ejerció de frontman absoluto y transmitió fuerza y energía a todos los presentes.

Fran González

Fran González

Redactor

Fernando Tello

Fernando Tello

Redactor & Photo

Aranda era pura fiesta: grupos, djs, charanga,…

Ya en el recinto Nacho Vegas hace que todo quede genial. Su flamante banda rodea de manera magistral al gran maestro asturiano, además del Coru Internacional Antifascista Al Altu La Lleva.

Se necesita esa paz y esa tranquilidad y mucho más cuando a continuación salta al escenario principal el grupo del momento. Desparpajo e insolencia la de Carolina Durante ante un público entregado que coreaba todas sus canciones. Sonaron claros y potentes. Lo que son ya sus grandes éxitos. Esas letras afiladas y el “morro” de Diego de un lado  para otro provocaron el delirio en las primeras filas y algún pogo. Estos chicos son ya el presente.

De movimiento a movimiento. Zahara es una maravilla. No sólo porque es más maja que todos los que están en el recinto, sino porque su puesta en escena, los músicos que la rodean y todo lo que hace nos parece tan maravillas que nos da igual el resto de la humanidad. Concierto para bailar y disfrutar, que supone su consagración definitiva, junto con el que pudimos ver en el Low.

Y llegó el turno de la estrella del fin de semana. Si, señores, el de Mecano se ha plantado convencido de que podía. De buenas intenciones está el mundo lleno. Nacho Cano sale al escenario, subido en un altar con sus teclados, para empezar con Alberto de Miss Caffeina (al que después de la rueda de prensa, sigue llamando Ángel), una completa banda y un coro de jóvenes perfectamente uniformados y coordinados. Lamentablemente era como ver la tele sin volumen, no oiamos nada, pero allí bailaban y tocaban, o al menos eso veíamos. El público enfadado la emprendió a gritos de ¡no se oye! No había conexión entre lo que parecía querer enseñarnos Nacho Cano y lo que percibíamos a duras penas. Tuvo que llegar Kuve a hacer funcionar el micro, con una versión de Aire que nos dejó sin aliento. Fueron pasando uno tras otro artistas como Santi Balmes, Mikel Izal, Zahara, Tomasito, Paco Clavel, … con mayor o menor gloria pero con un sonido que seguía siendo terrible. Gracias al público que coreaban emocionados y nostálgicos las canciones se sustentó este espectáculo.

La única manera que tenía el festival de evitar un escrache a Nacho Cano era programando al Dj Rancius. Llenó la carpa (y no porque jarrease de vez en cuando) convirtiendo al festival en el baile de una boda, en la verbena del pueblo, y en una locura de repertorio donde todo cabía.

Con el cambio de horario podemos ir directos a ver a Luis Albert Segura. El nuevo proyecto del mallorquín, cantando ahora en castellano, “Amenaza Tormenta” es un pequeño giro a lo que antes hacía en L.A. pero con la base de siempre. La banda que le acompaña suena muy bien, pero Luis Albert tardó unas cuantas canciones en situarse y deleitarnos como ya hacía anteriormente. El concierto terminó por todo lo alto, haciendo las delicias de los que estoicamente íbamos aguantando la lluvia.

Que Fangoria debe tener un hueco perpetuo en festivales como éste es algo lógico. Hace que todo el mundo salte y rebose alegría. Tanta como los bailarines, Nacho Canut y  Olvido que, con poquito, ponen patas arriba un escenario como el Aranda de Duero que luce sus mejores galas en su nueva ubicación.

En el escenario Ron Negrita salta a las tablas, para hacer doblete hoy, Martí Perarnau IV con la nueva versión de Mucho. La verdad es que su nuevo trabajo, “¿Hay Alguien en Casa?, es algo maravilloso, de lo mejor del año. Y su directo no podía ser menos. Ya lo comprobamos en el Tomavistas y lo volvemos a corroborar en el Sonorama, a pesar de la corta duración de su actuación, que nos dejó con ganas de mucho más.

Pasadas las tres de la madrugada y con las piernas ya cansadas terminamos de ver a los Crystal Fighters. Son los grandes cabezas de cartel internacionales de este año. Nos enseñan lo mismo a lo que nos tienen ya acostumbrados, pero tienen montada una buena pista de baile al pie del escenario.

Y la despedida se hace doble. Delorean ponen punto y final a su carrera en el Sonorama. Son 19 años de pop electrónico. La nostalgia se apodera de la explanada del festival. Sólo podemos decir una cosa, gracias Delorean por ser así.

Y nosotros nos despedimos del Sonorama hasta dentro de unos años. Ya lo sabíamos. Este es, nuestro último festival en Aranda de momento. Hay que explorar nuevos caminos y el año que viene tomaremos otros destinos. Volveremos, porque el Sonorama es único.