Lanzarse al presente sin pensar en las reglas y dejar que la energía decida el camino: esa es la idea que atraviesa «Vortex Lover», el nuevo single de Jennifer J Åkerman. La artista lo compuso en su estudio casero de Los Ángeles junto a su colaborador habitual, el guitarrista Pelle Hillström, y el resultado condensa algo que recorre buena parte de su música: la libertad de soltar el control y disfrutar del viaje.

El proceso de creación fue, según cuenta la propia cantante, tan sencillo como la canción promete. Escribir con alguien que la conoce tan bien le ahorra explicaciones, de modo que pudieron lanzarse directamente sobre un riff de guitarra sucio e improvisado. Aquel día, asegura, sintieron realmente «el vórtice» en la sala, una sensación de vivir el momento sin condiciones que quiere trasladar a quien escuche el tema.

Esa filosofía no es casual. «Vortex Lover» refleja la manera en la que Åkerman entiende la vida: seguir el impulso y tomarse cada día como llegue. Su sensibilidad se forjó en el Estocolmo de mediados de los noventa, en plena ola grunge y de rock alternativo, con el movimiento girl power como parte natural del ambiente.

Como la menor de tres hermanas, creció rodeada de referentes femeninos que ocupaban espacio, cuestionaban las normas y seguían su propio camino, una herencia que se nota en su manera de afrontar su música. Con este single, la artista continúa su nueva etapa y deja que la música la arrastre hacia el siguiente torbellino.