Purse Thief irrumpe desde la escena underground de Nuevo México con «Modern Lover», un primer sencillo que recupera el peligro, la seducción y las contradicciones que siempre han acompañado al rock and roll. La banda no se aproxima al género como una pieza de museo, sino como un territorio todavía incómodo y capaz de meterse en problemas.
La canción observa precisamente esa atracción por el riesgo. Su título podría sugerir una historia sentimental convencional, pero Purse Thief la conduce hacia un espacio en el que el deseo y la amenaza caminan demasiado cerca, recordando que la mitología del rock también posee un reverso menos amable.
Buena parte de la personalidad del tema procede de la escritura de su vocalista, Rafael Vigilantics. Sus versos se mueven entre la sensibilidad confesional asociada a Joni Mitchell y el carácter espontáneo, cotidiano y algo imprevisible de Jonathan Richman.
Con «Modern Lover», Purse Thief firma una carta de presentación breve pero suficientemente reveladora. Hay tradición, actitud y una voluntad narrativa que permite al grupo diferenciarse dentro del saturado paisaje del rock contemporáneo. Más que mirar con nostalgia hacia el pasado, la banda parece interesada en descubrir cuánto peligro permanece todavía dentro de una canción.