Toledo, 28 de febrero de 2026. Círculo de Arte
TORMENTA DE METAL EN EL TEMPLO TOLEDANO
Hamlet convierte el Círculo del Arte de Toledo en una descarga de metal y emoción
La noche del 28 de febrero, el Círculo del Arte de Toledo se transformó en un auténtico santuario del metal nacional con la visita de Hamlet dentro de su gira Inmortal. La antigua iglesia, con sus techos altos y su acústica particular, se llenó hasta los topes de un público que no tardó en demostrar que venía dispuesto a sudar cada tema. Cuando las luces se apagaron y comenzó la intro, la tensión en la sala era palpable. El arranque con “Antes y después” fue inmediato y contundente, seguido por “Queda mucho por hacer” y “Acto de fe”, un inicio directo al cuello que dejó claro que la banda venía a por todas.
Héctor Sanfer
Redactor & Photo
Hamlet se movieron por el escenario con la seguridad de quien lleva décadas dominando el directo. J. Molly lideraba el frente con intensidad, alternando rabia y conexión con el público mientras el resto de la banda levantaba un muro de riffs compacto. Sonaron temas como “Limítate”, “En mi piel” y “Estigmatizado”, que mantuvieron la presión en alto mientras la iluminación bañaba el escenario en rojos y blancos, creando un ambiente casi litúrgico que encajaba a la perfección con el carácter de la sala.
La temperatura subió aún más cuando llegaron clásicos incontestables como “Denuncio a Dios” y “El mejor amigo de nadie”, coreados por una sala completamente entregada. El público respondió con pogos, puños en alto y coros que retumbaban entre las paredes del antiguo templo. La banda mantuvo el pulso con “Tempestad”, “Egoísmo”, “Tu medicina” o “J.F.”, demostrando que su repertorio sigue funcionando como una maquinaria perfectamente engrasada en directo.
Tras el último empujón del bis con “Imaginé”, “Qué voy a hacer” e “Irracional”, el Círculo del Arte quedó flotando en esa mezcla de adrenalina y satisfacción que solo dejan los conciertos que realmente conectan. Sin artificios innecesarios, pero con una energía brutal y una ejecución sólida, Hamlet volvieron a demostrar por qué siguen siendo una de las bandas más respetadas del metal estatal. Una noche de metal directo, sudoroso y auténtico.