Andrea G. Torán

Andrea G. Torán

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Hablamos con Alfonso Aldeanueva, un músico y violinista polifacético que nos presenta su proyecto pedagógico online “Académicos online” al primer año de su lanzamiento. 

En los últimos años ha colaborado en grandes y destacadas agrupaciones como la Orquesta Sinfónica de Madrid – Teatro Real, la Orquesta Nacional de España, la Orquesta RTVE o la Orquesta de Barcelona y Nacional de Cataluña. 

En primer lugar, ¿quién es Alfonso Aldeanueva?

A.A:  Es un músico, violinista y artista natural de Toledo al que le encanta la música y tiene la suerte de hacer de ésta su profesión. No concibo trabajar en otro sector que no sea la música, ya sea en cualquier ámbito: músico, investigador, difusor, divulgador, gestor… 

Al final, si resumo mis últimos años así han sido: por un lado, músico freelance; trabajando en las principales orquestas de este país. Por otro, estudiante e investigador, realizando varios másters tanto a nivel artístico como musicólogo. Y por último, gestor de mis propios proyectos que he llevado por diferentes municipios y ciudades de Castilla-La Mancha y la Comunidad de Madrid. 

Te hemos visto en distintas facetas como intérprete, formando parte de orquestas como la RTVE, en directo con diversas formaciones… ¿Cómo es lanzarse ahora en este nuevo proyecto? ¿qué ha significado para ti? 

A.A: Es genial cuando ves que una simple idea crece y crece en tu mente y al final, lo haces realidad. Así fue con el último proyecto musical “Reencuentros” en el que se tuvo muy poco tiempo para prepararlo pero unas ganas inmensas por tocar, volver a compartir música con amigos y poder sentir el calor del público a pesar de la distancia social que ahora vivimos. El público necesita música, cultura en general, pero también los artistas necesitamos beber de ese público, es como nuestro oxígeno. Y desgraciadamente no hemos podido respirar mucho estos últimos meses. 

íLo mismo pasó con Académicos Online, ha sido fruto del confinamiento; de ver que estás encerrado en casa sin poder salir, sin poder trabajar. Nuestro confinamiento ha durado muchísimo más ya que el no tener conciertos ha sido un confinamiento más. Sin duda esta etapa vivida hizo algo dentro de mí para tirarme a la piscina y empezar a hablar delante de una cámara, editar, compartir, enseñar, mostrar… No me avergüenzo en absoluto de emprender este proyecto. Además, es una forma de mantenerme motivado y conectado con el sector cultural.

Con la situación vivida en estos últimos meses, se ha demostrado que los recursos online y tecnológicos han sido clave para continuar con la formación en todos los ámbitos. ¿Ha sido este uno de los impulsos para lanzar el proyecto de “Académicos Online”? 

A.A: Totalmente, hemos visto como grandes museos o salas de conciertos han realizado conexiones diarias durante estos meses para mostrar sus obras y conciertos. Por mi parte, he querido de esta forma contribuir a esta difusión tecnológica que ha eliminado fronteras y nos ha acercado multitud de lugares y conocimiento a casa. Por eso he querido compartir desinteresadamente estos vídeos, en todo momento tenía claro que lo que difundiera fuera abierto y desde una perspectiva cercana con el público. 

¿Qué crees que puede aportar este tipo de videos a la sociedad? ¿A quién van dirigidos? ¿cómo crees que pueden ayudar estos recursos online en la formación del alumnado?

A.A: Desde el primer momento he sido consciente que existen varios canales en Youtube e Instagram con contenido parecido a lo que estoy realizando. En ningún momento he pretendido compararme con ellos o realizar el mismo trabajo. Si analizas los diferentes canales puedes observar que hay varias diferencias que son las que me han motivado en todo momento a abrir académicos online. Soy el primero que consumo este tipo de vídeos sobre ciertos músicos. No tengo nada que explicar sobre el beneficio que suponen las masterclass de grandes violinistas como Vengerov o Zukerman; los vídeos de Nathan Cole explicando diferentes pasajes de repertorio orquestal, etc. Pero para un perfil inicial-intermedio existe menos contenido, y éste se reduce si tiene que ser en castellano. Ahí entra Académicos Online. El hecho de realizar el contenido en este idioma abre las puertas a miles de violinistas que se inician en este mundo y que, como hemos hecho todos, es de gran ayuda ver vídeos sobre el repertorio que estamos tocando. Además, la potencialidad de extender Académicos a latinoamérica es otro motivo más por el que me he iniciado en este proyecto.

Hasta ahora hemos visto los videos con los estudios de Kreutzer, ¿por qué decidiste empezar por ahí? 

A.A: Pues sencillamente porque vi que una de las partituras que llevaba muchísimo tiempo sin quitarla del atril eran estos estudios, conjuntamente con las escalas de Flesch y las Sonatas y Partitas de Bach. A medida que han pasado los años he vuelto a revisitar varios estudios que realicé de Kreutzer en mi etapa de estudiante. Al inicio del confinamiento, en marzo de 2020, empecé a tocar los estudios que no había tenido la oportunidad de estudiar en aquel momento. Creo que la idea empezó a fraguarse a partir de ahí. Cuando decidí empezar con todo esto, no dudé en que tenía que empezar por ahí. 

¿Nos puedes dar algunas pistas sobre qué más tipos de obras y compositores veremos en los próximos videos?

A.A: Pues es difícil contestar a esa pregunta, tampoco lo tengo 100% claro aún. Creo que algún detalle te he dado en la pregunta anterior… Por qué no algo otros estudios o algo de Bach o ejercicios más técnicos… Veremos! 

¿Qué tal acogida están teniendo los videos que has lanzado?

A.A: Estoy muy contento porque se está empezando a hablar de este proyecto, incluso he atraído la atención de compañeros de profesión comentándome que ven los vídeos y les parece muy interesante el proyecto. Soy consciente del punto de partida, es un proyecto que parte de una satisfacción personal al subir semanalmente los vídeos. No me he puesto ningún objetivo de visualizaciones, seguimiento o impacto. Pero sí tengo que decir que, lo que antes tardaba semanas en poder conseguir, actualmente lo consigo en uno o dos días. Además es curioso, la idea surge para ofrecer contenido en castellano y al final he tenido que añadir subtítulos en inglés porque he recibido varios comentarios en redes pidiendo esta opción.

¿Cuál ha sido tu mayor reto en “Académicos Online”?

A.A: Sin duda ponerme a hablar y tocar delante de una cámara, ¡por no hablar de la edición de vídeo… es un mundo! Pensaba que sería muchísimo más fácil al principio y para nada. Recuerdo que para el estudio Nº1 tardé una barbaridad preparar todo: micros, luces, cámaras, los ángulos de grabación… y la edición fue horrorosa. Luego empecé a pasármelo bien y a encontrar pequeños trucos para que la edición fuera más rápida. Reconozco que es mejorable, pero es que no es nada fácil para alguien que anteriormente sólo se preocupaba en tocar. Agradezco enormemente todos los comentarios que recibo, todas las personas que me han hecho alguna sugerencia ha sido sin duda para mejorar y ayudarme en los puntos que ellos mismos ven que se puede mejorar. Es un continuo aprendizaje también para mí. 

Cuando pasamos a ser nosotros los docentes, creo que es uno de los momentos donde más valoramos la formación que hemos tenido. En tu caso, ¿quién consideras que más ha influido en tu papel como músico en la actualidad? 

A.A: Sin lugar a duda, estoy muy de acuerdo. Ya sabes que es una profesión que se está en constante aprendizaje, por no hablar de las diferentes influencias que podemos sentir y plasmar en nuestra forma de tocar cuando estamos compartiendo atril, agrupación o proyecto con diferentes personas.

Sobre la pregunta, es necesario detallar varios aspectos: Si hablo a nivel violinístico, mi último profesor Zorhab Tadevossyan. Fue una etapa corta pero intensa, me abrió los ojos de una forma muy potente, aún sigo en ese camino.

Si hablo de las experiencias es obligatorio citar la cantidad de conciertos que iba de pequeño a ver al Auditorio Nacional, al Teatro Monumental, o en mi etapa de estudiante viendo los conciertos semanales por 5 euros en el Stehplatz de la Musikverein de Viena. Hay que vivirlo…

A nivel más global, ¿cómo encuentras el panorama de la música en España?

A.A: Pues es curioso, es una pregunta reticente que todos la hemos visto a lo largo de los últimos años. Siempre nos han estado comparando con los principales países europeos a nivel musical, pero creo que hay muchas cosas que han cambiado y debemos citarlas. Es obvio que la Cultura en países como Alemania, Austria, Suiza tienen un papel fundamental en la sociedad, está más amparada, respetada y cuidada que aquí. Ahora bien, hay cosas que han cambiado. Hoy en día, España es una gran productora de músicos de un nivel increíble que pueden competir perfectamente con todos esos países. El ejemplo está en la cantidad de nombres españoles que vemos en las principales orquestas, así como en las principales universidades. Por otro lado, y en estas condiciones de pandemia, creo que es muy necesario poner en valor el gran trabajo que hacen los gestores culturales, empresas del sector y asociaciones de este país. Se han realizado festivales, proyectos, conciertos y se ha certificado que la Cultura es segura. Los esfuerzos como los que hacen el Teatro Real, El Liceu, Les Arts, el INAEM, la ORTVE o festivales como el Starlite de Málaga, el Festival de Granada o de Santander son ejemplos del gran trabajo que hacen los gestores de este país. Y no me cabe duda que el esfuerzo no es político sino de estos amantes de la música que luchan por ofrecer los espectáculos a su público. ¡Para ellos todo mi respeto!

¿Futuros proyectos en mente?

A.A: Me encantaría poder explotar al máximo el último proyecto fusión que desgraciadamente no pudimos disfrutar todo lo que nos hubiera gustado en el verano de 2020. Tuvimos la suerte de poder realizar un concierto en Fuensalida (Toledo) con todas las medidas de seguridad pertinentes y contar con la colaboración del ayuntamiento en la realización de este evento. En momentos así se agradece la implicación por la Cultura y la apuesta por los grupos profesionales que también están sufriendo esta pandemia. La otra cara de la moneda fueron las cancelaciones, como muchísimos compañeros del sector, hemos sufrido varias y esperamos que esta temporada de verano vuelva a la normalidad para REENCONTRANOS con el público. De ahí el nombre del proyecto que surgió en pandemia.  Por otro lado, quiero avanzar y expandir al máximo el proyecto de Académicos Online terminando el ciclo de los 42 estudios de Kreutzer y, por qué no, añadir alguna sección más. No me exijo cumplir unos parámetros. Más bien, lo tomo como algo personal para ayudar y poder difundirlo. Veremos 🙂