Tras esas dos pequeñas maravillas que han sido «Delante del espejo» y «Ahora lo entiendo», Amor Líquido anuncia hoy su nuevo álbum, «A ver si me despierto», descubriendo el tercero de sus singles: «Guárdame un sitio».

La canción nace de la necesidad de permanecer en la memoria de alguien cuando la ausencia ya es inevitable. Amor Líquido confiesan sin ambages su deseo de no ser olvidadas, algo que se condensa en el punzante verso «guárdame un sitio en tu recuerdo», que funciona como súplica y anclaje emocional.

Musicalmente, alterna momentos de gran intensidad y crudeza con pasajes de extrema vulnerabilidad; un contraste que refuerza el dolor del recuerdo y la imposibilidad de cerrar la herida.

Este 2026 es turno para un nuevo capítulo en la discografía de Amor Líquido, del cual ya conocemos tres singles, los ya conocidos «Delante del espejo» y «Ahora lo entiendo», a los que hoy se une «Guárdame un sitio». Estas canciones han sido producidas por Sergio Pérez, conocido por su trabajo para Joe Crepúsculo o Baiuca, entre otros proyectos.

El segundo LP de la banda llevará por título «A ver si me despierto» y lo publicará esta casa en septiembre. Está concebido como un ejercicio de introspección: un viaje hacia dentro que recorre distintas experiencias vitales desde una mirada más íntima y consciente. El disco atraviesa el amor y el desamor, la relación conflictiva con una misma, las decepciones en los vínculos personales y los miedos que aparecen al explorar las emociones.

Construido desde una fragilidad deliberada, el álbum evoca la sensación de un sueño incómodo del que se desea despertar: un estado liminal donde los sentimientos emergen sin filtros ni escapatoria. En lo sonoro, «A ver si me despierto» marcará un paso adelante en su madurez: sin renunciar a la energía de su primer trabajo, abre una nueva etapa con un lenguaje más depurado y una identidad más definida.Amor Líquído presentará su esperado nuevo disco como más le gusta, actuando delante de su público, con una extensa gira cuyas primeras fechas se anunciarán la semana que viene a través de los perfiles sociales de la banda.

Amor Líquído roza el extremo desafiante dentro del pop: son el adalid del art-punk en español, la banda generacional más deslenguada dentro de su escena y aquella con el mensaje más fresco y visceral. Sara (voz), Eva (batería, coros) y Peral (guitarra, coros) no tienen pelos en la lengua y han hecho de los problemas Z un discurso propio, biográfico e incluso tierno.

La vocalista fue la artífice del proyecto cuando, con su compañera de piso Ali (exbajista de la formación), durante su estancia en Granada, decidió dar forma a algunas ideas ligeras y con sinvergonzonería: de esa era pandémica es su primer EP, «Por supuesto», un trabajo irónico y generacional por su post-humor, sonoridad lo-fi y desparpajo. Con esas primeras pinceladas de un largo futuro, ganan el Mad Cool Talent y giran por media España.

En 2024 el grupo se desmarca de esos primeros trabajos más poperos: con su debut homónimo bajo el brazo, publicado con La Castanya, la formación continúa representando a su quinta, pero esta vez a través de la honestidad, la crudeza y la llamada a la acción. Mantienen el sarcasmo y la frescura que les hace únicos, pero abandonan todo rastro de bedroom para convertirse en el alférez hispano del avant-punk angloparlante más crítico. Suenan a Fontaines D.C., Turnstile o Amyl and The Sniffers, dejando hueco para los arreglos nostálgicos de Muse o Cage The Elephant. «Amor Líquido» es un debut autobiográfico y asambleario, donde la ansiedad endémica y el hastío generacional se combaten a través de la ternura. Un trabajo desacomplejado en el que reivindican que quererse es revolucionario.

Ya en 2025 Amor Líquído se alía con la banda amiga Las Petunias para facturar dos hits instantáneos que combinan el talento y la personalidad de ambos grupos para dar como resultado un todo que es superior a la suma de sus partes. Hay carisma, claro, a raudales. También aparece la precisión melódica a la que ambas bandas nos tienen acostumbrados y el ingenio en letras que hablan de combatir el entorno con entusiasmo, como reivindican en la canción «Baila», o de las vicisitudes de lidiar con la industria musical, como describen en «No seré una estrella»: dos canciones que las unen dentro y fuera de los escenarios con una gira que las lleva a recorrer de nuevo toda la península. Los temas se han publicado nuevamente con La Castanya, tanto en formato digital como en vinilo de 7 pulgadas.