Tras un año de silencio, Cupido regresan con “Troleo”, un single junto a Lorna que funciona exactamente como promete su título: una provocación constante, medio flirteo, medio pelea y completamente consciente de su propio absurdo. Pero debajo del chiste hay algo más interesante ocurriendo: “Troleo” marca el inicio de “Amor Compartido”, el próximo proyecto de Cupido, un disco construido a partir de colaboraciones y pensado como expansión de su universo sentimental, pop y generacional.
Desde el principio, queda claro que la canción juega en otro terreno respecto a trabajos anteriores del grupo. La base es mucho más contundente, menos synth pop y más rock, casi como si Cupido estuviesen escribiendo una crónica sobre guitarras gigantes y musculosas. Todo suena más expansivo, más nocturno y más desatado, como si el quinteto hubiera decidido llevar su imaginario romántico hacia una dimensión más exagerada y teatral. Pero en lugar de transformarlo en algo cursi, Cupido lo convierten en un troleo: no se sabe si los unos con los otros o hacia su propio público.
Ahí entra Lorna, figura histórica del reggaetón hispano. Y su aparición es lo único del tema que acerca a Pimp Flaco a sus orígenes, a través de ese descaro heredado del reggaetón más callejero y verbalmente afilado. Musicalmente está a mil años luz el dembow y muy hermanado con la moda británica, pero las estrofas en las que ambos se lanzan mierda hablando de un vibrador resumen perfectamente el tono de “Troleo”: exagerado, absurdo, afilado y sorprendentemente pegadizo.
Y quizá ahí está una de las claves de esta nueva etapa. Durante años, Cupido han construido canciones sobre relaciones rotas, dependencia emocional y sentimentalismo digital sin caer nunca del todo en el cinismo ni en la solemnidad. “Troleo” mantiene esa idea, pero la lleva a un lugar más juguetón. La canción parece asumir que las relaciones contemporáneas funcionan muchas veces como una performance: gente hablándose mal para seguir hablándose y relaciones donde el meme, la pulla y el drama forman parte del mismo lenguaje. Por ello, “Troleo” es, en definitiva, una canción que avanza como una discusión infinita en internet: estaremos refrescando la página hasta que aparezca el siguiente mensaje.