En plena era de la música generada por algoritmos, hay quien sigue apostando por el sonido hecho a mano en una habitación. Wanda Honey, proyecto del área del Gran Mánchester, ha publicado «Toothache», su nuevo single, editado de forma independiente y disponible desde el 1 de octubre en las principales plataformas de streaming. La banda lo presenta, además, como una pequeña demostración de que los productores de dormitorio todavía pueden provocar ondas en un océano saturado de contenido sintético.

Musicalmente, la canción une la sensibilidad indie más afilada con la urgencia y la rugosidad del punk. El resultado es una mezcla de letras reflexivas e instrumentación de empuje constante que resume bien lo que Wanda Honey viene construyendo hasta ahora: un sonido crudo, de mucha energía y con esa inquietud permanente que atraviesa su catálogo, en el que lo introspectivo y lo visceral comparten espacio sin estorbarse.

«Toothache» no llega sola ni por casualidad. Chris, miembro del grupo, explica que tienen una buena cantidad de lanzamientos preparados para los próximos meses y que quisieron abrir esa serie con algo rápido, divertido y de alto voltaje. Es una declaración de intenciones que convierte el single en algo más que una novedad suelta: es la primera pieza de un calendario que la banda piensa mantener activo.

Con este tema, Wanda Honey abre un nuevo capítulo en su trayectoria y sigue haciéndose hueco, sin sello ni intermediarios, en la nueva hornada de proyectos británicos que entienden el DIY no como una limitación, sino como una forma de mantener intacta la identidad. Habrá que seguir de cerca lo que llega después.