DISCO DEL MES DE NOVIEMBRE DE 2026

Fueled by Salmorejo

“Mientras el Guadalquivir fluye y fluye y fluye” es el quinto disco de Viva Belgrado. La banda de origen cordobés continúa el camino abierto en “Cancionero de los Cielos” (Fueled by Salmorejo, 2024) entregando once cortes en los que culmina su acercamiento al pop, quizás sus canciones más sinceras, melódicas y luminosas hasta la fecha.

En su destino, en esta quinta estación, las canciones lucen estructuras más continuas, se apuesta sin remordimientos por los estribillos coreables y en lo sonoro, la melodía adquiere mucha mayor importancia. Todo suena más definido, cuidado y claro, especialmente cuando las guitarras se acumulan o las canciones crecen en ímpetu, dando más espacio, más aire, a la voz de Cándido o a los arreglos, que adquieren mayor importancia que en anteriores entregas.

Pakito Serrano

Pakito Serrano

Redactor

Pero en el nuevo camino no han dejado atrás su esencia. Los Viva Belgrado siguen siendo reconocibles desde la fuerza de las guitarras, los cambios de intensidad y los momentos de tensión en los que todo parece a punto de desbordarse. Para que todo esto funcione sin caer en la contradicción la banda se ha apoyado en la producción de Ricky Falkner. Su trabajo y su gran conocimiento como arreglista ayudan a ordenar una propuesta que se mueve en direcciones diferentes sin perder coherencia, aportando nuevas texturas, sugiriendo coros, percusiones y sonidos para las guitarras.

Concebido como un laberinto en el que se premia la escucha completa, el disco avanza sin la preocupación de mantenerse dentro de unos límites estilísticos concretos. Con momentos cercanos al post-hardcore, al rock alternativo y al pop, pasa de fases más energéticas a tramos más contenidos, sin que esa variedad termine perjudicando el conjunto. Las canciones van encontrando su sitio unas junto a otras con naturalidad.

Quizás por eso el título del disco resulte especialmente adecuado. El Guadalquivir permanece, pero nunca está quieto, ni en tiempo ni en forma. La banda tampoco. Después de cinco discos sería extraño pedirles lo contrario, sobre todo cuando esa evolución no parece responder a una búsqueda desesperada por llegar a otro tipo de público, sino a una manera cada vez más libre de entender sus propias composiciones.

Y lo más importante de todo, esta vez tienen bastante claro que no necesitan preocuparse o dar explicaciones por ello. Si alguien sigue esperando que vuelvan a sonar como hace diez años, probablemente este tampoco sea su disco.

Las letras de Viva Belgrado siempre han tenido un componente introspectivo, muchas veces relacionadas con conflictos internos, relaciones complicadas o momentos bastante oscuros. Aquí la mirada de Cándido se dirige hacia fuera. Con esa ventana (o tragaluz) abierta de par en par se han colado letras más positivas y menos crípticas, atravesadas por la memoria y el amor en todas sus formas. Son letras que muestran una forma diferente, y mucho más sana, de relacionarse con quienes han formado o forman parte de su vida.

Córdoba, la ciudad natal de Cándido, adquiere gran protagonismo colándose en las canciones casi como otro personaje más. El cantante nos habla de las contradicciones y los problemas de su ciudad, pero sobre todo esa gran sensación de pertenencia. Esta relación con Córdoba nos lleva de la mano a las raíces y el folclore andaluz, que se cuelan en el lenguaje del grupo de manera bastante fluida, y que ya estaban presentes en “Cancionero de los Cielos”. Como representación máxima de este acercamiento surge “Menquitofla” (flamenquito leído del revés), una pieza con un compás asimétrico 5×4, propio del jazz o del rock progresivo, en la que destaca la participación de Alain Johannes (Queens of the Stone Age, Eleven) a la guitarra.

Si hay una cosa clara con este “Mientras el Guadalquivir fluye y fluye y fluye” es que Viva Belgrado ya no necesitan escoger entre el grupo que fueron y el que quieren ser. Simplemente siguen avanzando. Y seguramente ese sea su mayor acierto.

La grabación y la mezcla fueron a cargo de Jordi Mora en La Casa Murada, en Tarragona, y Del Suono Moretti, en Girona. La masterización corrió por cuenta de Víctor García, de Ultramarinos, mientras que Josu Larrea desarrolló el universo visual del disco.

Publicado por Fueled By Salmorejo, Mientras el Guadalquivir fluye y fluye y fluye está disponible en plataformas digitales y en formato físico, con ediciones en CD, vinilo y casete.