Benicàssim, 6, 7 y 8 de abril del 2023

Crónica alrededor de una paella inventada

Sentados alrededor de una paella que cura cualquier resaca, les pregunto a mis amigos por su concierto favorito del SANSAN Festival 2023. Tras varios argumentos de todo tipo (y alguna pelea por las codiciadas gambas), nos damos cuenta de que es imposible elegir.

Benicàssim, 6, 7 y 8 de abril del 2023.

Mara Gómez

Mara Gómez

Redactora

Mi amiga Val opta por el que, para nosotros siete, inauguró el festival castellonense de este año: Sen Senra. El sonido fresco por excelencia del panorama español retumbó en el escenario principal. Rodeado de graves penetrantes, en acústico o tumbado en una hamaca, el artista gallego nos demostró que, en efecto, quiere ser algo mejor que un cantante. Espera, Gabriel no está nada de acuerdo. Apuntando cariñosamente a Val con un tenedor lleno de restos de mejillones, defiende a sus queridos Cala Vento. La fuerza de Abril y Ferrari hicieron a mi compañero desear que su rock alternativo durase 23 semanas. No le culpo: la conexión de los dos gerundenses consiguió hacer brotar chispas en el escenario secundario.

Descansamos las piernas escuchando a Lori Meyers y su himno Emborracharme para coger fuerzas infinitas y poder bailar el plato fuerte del día: Love of Lesbian. Aquí no hay amenazas con marisco de por medio; estamos de acuerdo en que el grupo convierte todo festival en un show memorable. La banda catalana sabe muy bien cómo hacer disfrutar al público, picoteando temazos de todos sus discos y etapas. Con ellos, viajamos épicamente hacia la nada, dimos un paseo por las Noches reversibles de Japón y flotamos en la nave del Poeta Halley. Ana y yo nos miramos recordando los botes de Algunas plantas y el Club de fans de John Boy que nos dejó afónicas para el resto del fin de semana. Sonreímos sabiendo que mereció la pena.

Blanca estrena su cerveza y abre el debate del segundo día brindando por más conciertos de Xoel López. Yo choco mi copa con la suya sabiendo que solo tengo palabras bonitas para él. El coruñés consigue hacer de todo escenario un hogar, y su nueva banda logró plasmar ese abrazo musical con versiones exquisitas de La espina de la flor en tu costado y Jaguar. Ritmos atlánticos y tradición gallega fusionados en un delicado regalo con forma de Sueños y pan. Admito que quizá alguna lágrima se me escapase, pero el poder compartir aquel atardecer con mi familia me traerá una sonrisa hasta en una playa a 11.000km.

Foto: Javier Bragado

Foto: PatryMartinPhoto

Cuchara en mano, Bea ataca la paellera de nuevo mientras declara su afecto (por no repetir palabras) hacia las Cariño. Deseosa de escuchar Te brillan en directo, mi amiga destelló bailando las letras de la divertida banda tontipop. Sus riffs pegadizos mezclados con beats electrónicos y versos repletos de ingenio transmitieron las mejores vibraciones en la pista del escenario lateral.

Miro a Daniella sabiendo que había llegado el momento de demostrar su amor ciego por Cupido. Los de Pimp Flaco tuvieron que vérselas con la oscuridad de las ya 3AM, pero por un rato nos hicieron sentir que la noche era aún joven. Por supuesto, Dani no estuvo sola viviendo aquella Sobredosis de amor: las demás también disfrutamos como niñas cantando casi sin voz “Y es que no sabes mentir, no sabes engañar…”.

Hacemos un pequeño descanso antes de rebañar la paella de diámetro kilométrico y pasar a no ponernos de acuerdo en qué fue lo mejor del último día. Un sábado que empezó viajando a los 2000 de la mano de la segunda ronda de Xoel López, esta vez con Deluxe. Nostálgicos y fans no tan vintage tarareamos al unísono sus aún contemporáneos Réquiem, Que no y otras piezas sabrosas que abrieron el telón de un día de no parar.

La producción impecable de Alizzz empezaba a sonar con el sol escondido y, nosotros, fugaces desde la otra punta de la pista, habíamos logrado hacernos con un buen sitio. Le pregunto a Daniella si el espectáculo del de Castelldefels fue su favorito. Su respuesta afirmativa es repetida por todos los comensales. Silencio en la sala: ni una réplica. Bueno, solo el sonido de Bea rascando el “socarrat”. Las letras, sencillas pero astutas; los ritmos efervescentes y unos visuales que se podrían coronar como los campeones del festival hacen que, por fin, siete chavales alrededor de una paella estén de acuerdo.

Foto: AHINOALAUCIRICA

Foto: Javier Bragado

Le regalo mi último calamar a Gabriel alentada por este milagro y me río con Ana al recrear en mi mente la aventura de atravesar de nuevo aquella densa masa de más de 20.000 personas. La dura expedición se nos olvidó rápidamente cuando comenzó a sonar Synchronize de Milky Chance. Desde sus lemas más antiguos hasta los de su último Trip Tape, el directo de este grupo consigue siempre llevarnos al éxtasis a Bea y a mí, que nos sonreímos ya impacientes por otro de sus shows. Una fiesta de puro festival mezclada con el espíritu de rave berlinesa que crean en cada escenario que pisan y que deleitó a todo el público del SANSAN. Como regalo de despedida, su especial versión en vivo de Sweet Sun, una chispeante experiencia de electropop y sintetizadores.

Dejando descansar ya sus cubiertos, satisfecha de tanto azafrán, Blanca procede a cerrar el profundo análisis “festivalístico” con, para ella, su manjar preferido: Leiva. Gabriel resucita de su estado próximo a la siesta para defender junto con ella a su colchonero favorito. El artista de Alameda de Osuna logró, una vez más, cautivar a, probablemente, el público más entregado de todo el evento. Verlo entre las cabezas de la gente llegó a ser un arduo reto (sobre todo para mi amiga Bea que, con su metro cincuenta y cinco me dijo a mitad de concierto que se conformaba con sentir la música a ciegas). Y lo cierto es que no hacía falta ni tener los ojos abiertos para entender la fuerza de los compases del exPereza. Con una banda en plena armonía, consiguió transmitir los Superpoderes de su Lluvia en los zapatos y conmover a miles de persona en La llamada. Para mis dos amigos, una Flecha directa al corazón.

El camarero nos trae la cuenta y entendemos que entramos en la recta final del banquete. No podemos evitar mencionar la energía que Sexy Zebras y Delaporte nos inyectaron ya pasada la medianoche. Las Tonterías y el Jaleo del trío madrileño, sumados a la mezcla de “música electrónica y reguetón” que la intérprete de Delaporte utilizó como bandera nos dejaron con un sabor de boca que ni el agua de Madrid podrá llevarse. Pagamos y nos despedimos a lo lejos de las olas valencianas y de unos recuerdos que han llegado flotando hasta la capital y aquí dejo. 

Llegados a este punto, querido lector, solo me queda invitarte al postre. Te dejo aquí un cachito de este delicioso SANSAN 2023 para que lo saborees con nosotros*. Si existió o no esta paella en la realidad queda a tu elección: ten en cuenta que somos estudiantes sin mucho presupuesto y que yo nunca le regalaría mi último calamar a nadie.