Toledo, 8 de noviembre de 2025. Sala Pícaro

La Sala Pícaro de Toledo se convirtió en refugio del tardeo musical con la actuación enérgica del power-trío toledano Mauri. Desde los primeros compases se notó que no se trataba de un simple concierto: la sala estaba llena, el ambiente vibraba y se respiraba complicidad entre la banda y una audiencia entregada.

La propuesta de combinar la fórmula del tardeo —con ambiente distendido, bebidas y ambiente de sobremesa— con un directo en vivo resulta tan acertada como refrescante. Mauri arrancó con temas que mezclan riff roqueros con melodías pop y ese poso indie espontáneo que les caracteriza. La banda se creció ante sus seguidores: cada “temazo” que salía de sus amplificadores provocaba una reacción inmediata del público, que coreaba y aplaudía sin tregua.

Fernando Tello

Fernando Tello

Redactor & Photo

Lo mejor estuvo en ese momento en que el trío, liberado de rigideces, se permitió jugar con los cambios de ritmo y la complicidad escénica. El resultado fue una descarga sincera, sin artificios, pero con la dosis justa de electricidad para hacer de la tarde un momento memorable. Los que habían llegado para el tardeo podían seguir charlando, pero pronto la música acaparó toda la atención, invitando a la pista, al bar y a la interacción. Ese equilibrio entre ambiente relajado y energía de concierto fue lo que elevó la cita por encima de lo habitual.

Al cierre, Mauri dejó en el escenario una sensación de satisfacción: público feliz, banda entregada, sala que vibra. Seguro que quienes estuvieron, regresarán, y los que no lo hicieron —quizás tras leer esta crónica— se lo plantearán para la próxima. Si el formato “tardeo + directo” sigue ganando adeptos, esta tarde en la Pícaro habrá sido un claro ejemplo de por qué.