Madrid, 16 de abril de 2026. Sala Siroco. Ciclo Sound Isidro.
Directo hacia a la pared
Encuadrado dentro de la duodécima edición del ciclo Sound Isidro Lucas Jesús llegaba a la sala Siroco de Madrid para presentar su nuevo y reciente trabajo discográfico “Dark Emo Cowboy Sexy Dream” (Raso Estudio, 2026).
Tras la disolución de los interesantísimos Joe La Reina, su cantante Lucas Malcorra volvió a acercarse a la música en 2020 con un nuevo proyecto bajo el alias de Lucas Jesús. En búsqueda de una nueva identidad musical alejada de la marca Joe La Reina, el donostiarra publicaba su primer disco en solitario en 2023 “Canciones de ayer y de hoy” (Raso Estudio), caracterizado por su acercamiento al pop de autor, artesano y manufacturero a través de sonoridades próximas al electro pop, el rap, o la música urbana.
Pakito Serrano
Redactor
En un ejercicio de introspección y honestidad brutal Lucas Jesús se ha armado de valor y de tiempo para repensar su proyecto. Bajo el mismo nombre, pero con una nueva personalidad artística nos ha llegado este “Dark Emo Cowboy Sexy Dream”, un disco quizás más maduro, atractivo y trasgresor, en el que asoman nuevas sensibilidades y en el que vuelve a serpentear por géneros e imaginarios totalmente desiguales con una facilidad absoluta. Con estos antecedentes no fue extraño encontrar una gran entrada en la Siroco.
Acompañado de bajo, saxo y batería Lucas Jesús alterna la guitarra eléctrica con la acústica y juega con los efectos de voz para visitar las diferentes sonoridades que ha aparecen en su disco. Con el pop alternativo experimental como punto de partida, en el viaje del pasado jueves Lucas Jesús nos llevó de copilotos a recorrer su nuevo mundo, haciendo paradas en todas las estaciones musicales que lo forman, del hip-hop al post-punk, del jazz-rock al folk, del rock alternativo al indie-pop.
Las nuevas canciones, más oscuras e intimistas que las de su primera etapa como Lucas Jesús hacen del nuevo directo una experiencia catártica y liberadora. No solo para el que se sube al escenario sino también para los que pudimos presenciarlo. Canciones interpretadas con rabia y ferocidad, como un golpe directo a la pared, como algo que necesitas quitarte de encima para poder sanar.
Durante todo el concierto estrepitosos riffs de guitarra se entrelazan con agresivas notas de saxo en un delirante y explosivo diálogo con cambios bruscos de tonalidades y ritmos que reverbera en tus oídos, mientras que bajo y batería se adueñan de un ritmo que te golpea en el pecho, escapando de cualquier control. La voz de Malcorra completa la difícil armonía escupiendo sus canciones, liberando sus demonios, exponiendo su lado más emocional y confesional. Un directo (y un álbum) que sienta las bases de un sonido autóctono, reconocible, a la vez que demuestra la fortaleza de las fusiones imposibles pero bien ejecutadas.
Abandonamos la sala con la sensación de que, esta vez sí, Lucas Jesús ha encontrado su lugar en la música y que con este traje de Dark Emo Cowboy es capaz de enseñarnos con éxito las personalidades sonoras y artísticas que habitan en él. Un concierto en el que todo funciona, y que irá creciendo en próximas fechas a medida que sus músicos mejoren su compenetración y Lucas se suelte la presión de las primeras veces.