SERIE DEL MES DE ENERO DE 2018

Una madre soltera, un barrio marginal, suena el NO NO NO de Beirut, podríamos pensar que estamos ante una producción indie de manual, pero no, no es el caso de SMILF.

Show Time nos trae esta serie que podemos ver en España a través de Movistar + y que está escrita, dirigida y protagonizada por Frankie Shaw, a la que hasta ahora prácticamente solo habíamos visto en la serie de humor absurdo Blue Mountain State, guilty pleasure, sí, reconozco que pasé buenos ratos de risa con esa estúpida serie.

Borja Peinado

Borja Peinado

Redactor

No es la primera vez que Show Time apuesta por este tipo de ficción, Smilf nos puede recordar a la ya veterana Shameless; familia desestructurada, problemas de adicción o barrio marginal. Nunca he entrado demasiado en la versión americana de Shameless, esto es una cosa personal, me resulta algo histriónica y exagerada, sin embargo, en Smilf se aprecia más una cierta sutileza, el tono es muy diferente entre ambas series.

El término SMILF añade una sigla más al manido Mother I´d Like to Fuck: SINGLE. La historia nos lleva a Southie, ese barrio obrero de Boston donde Matt Damon y Ben Affleck hacían el burro y resolvían ecuaciones matemáticas en El indomable Will Hunting. Bridgette (Frankie Shaw) es una madre soltera que vive en un diminuto piso con su hijo, el niño más precioso del mundo. Aunque el sueño de Bridgette siempre fue ser jugadora de baloncesto profesional, sobrevive a base de trabajos precarios de todo tipo. En ocasiones, Bridgette es una madre arrepentida, no pasa nada, la naturalidad con la que la serie pone encima de la mesa ciertos tabues es incontestable 

Por fortuna, o no tanta, según cómo se mire, Bridgette  cuenta con la ayuda ocasional de su desequilibrada madre (Rosie O´donnell) y con la del padre de la criatura, Rafi (Miguel Gómez), un ex adicto que intenta enderezar su vida, aunque la realidad no le dé muchos respiros. A pesar de estos importantes soportes, es en el resto de mujeres de la historia donde Bridgette encuentra el apoyo y la fuerza que necesita, sobre todo en su mejor amiga, Eliza (Raven Goodwin) y en la encantadora novia de su ex pareja, Nelson Rose (Samara Weaving).

Si buscáramos una serie para definir la dramedia, sería esta. Existe un halo de desesperanza y de depresión a lo largo de sus ocho capítulos; sueños de juventud que se esfuman, recaídas en adicciones, nostalgia por viejos amores…Sin embargo, los personajes parecen rezumar un optimismo y un sudapollismo que, ciertamente, resulta muy cómico, sobre todo ante las cientos de situaciones ridículas que se suceden una y otra vez.

Lena Dunham tiró la puerta abajo allá por 2012 y este 2017 ha sido el año de explosión de las voces femeninas en el panorama televisivo anglosajón, autoras que han aportado una visión feminista necesaria y fresca. Frankie Shaw se ha unido a los grandes nombres de mujeres que escriben y, en muchas ocasiones dirigen. Para mí, este año sobresalen también Better Things y Fleabag, pero la lista es extensa y brillante. Shaw recoge esta temporada el testigo de Atlanta, la gran dramedia triunfadora del año pasado. Si el humor de Atlanta bebía de los clichés y la autoparodia de la comunidad negra para seguir poniendo el racismo americano encima de la mesa, Smilf ve humor en situaciones cotidianas machistas a las que la mujer se enfrenta cada día y que, francamente, no tendrían nada de gracia si la serie no estuviera escrita con la, a priori, poca sutileza que aparenta su envoltorio.

Hay que destacar también la grandeza del casting, con una Rosie O´donell irreconocible a la par que brillante, y con unos secundarios a la altura de lo bien escritos que están los personajes. Es otro de los puntos fuertes de esta serie, la autora consigue que no te caiga mal ninguno de sus personajes, además de sentir, en mayor o menor medida,  cierta clase de empatía con el patetismo que se respira en ellos.

Frankie Shaw y sus fans estamos de enhorabuena, Show Time ya ha encargado una segunda temporada de SMILF, estamos deseando ver más de lo que hay en la mente de esta sorprendente autora. ¡Larga vida a este reinado de las mujeres en TV!