NADIE PATÍN
Volver a Casa
Nadie Patín
Octubre 2026

Fernando Tello
Redactor & Photo
La vitalidad del skate pop de Nadie Patín está fuera de toda duda. Lo vuelven a dejar claro con «Volver a casa», su segundo álbum de estudio, que vio la luz el pasado 1 de octubre tras varios adelantos como «Por si mañana me muero» o «Imposible». Sonidos guitarreros, muy crudos, pero a la vez limpios y certeros, que bajo la producción de Cora Yako mezclan el nervio del indie rock con la calidez de sus raíces andaluzas.
Porque los jerezanos, afincados en Madrid, saben bien lo que es construirse un hogar lejos de casa, y de eso va precisamente este disco. La gran novedad está en las letras, más sinceras y más pegadas al día a día. Desamores, crisis de identidad, la nostalgia por lo que se queda atrás y, sobre todo, la certeza de que estés como estés siempre hay una salida: volver a casa y estar a gusto con los de siempre. Un mensaje sencillo que funciona sin artificios y que encaja a la perfección con una banda que presume de tenerlo todo en familia, desde el management hasta el equipo creativo.
Nadie Patín han evolucionado a bien, a muy bien diría yo, y han facturado un disco a tener muy en cuenta, de esos que ponen a un grupo en el mapa. La prueba está en «Mañana», la canción elegida como carta de presentación, un temazo de los que sigues cantando día tras día, que se te mete en la cabeza y ya no hay forma de sacarlo. Una declaración de esperanza sobre esas promesas que nos hacemos para el día siguiente, con unas guitarras crudas que recuerdan a los primeros Strokes.
Quizás haya un pero en todo el conjunto, y está en la grabación. Tienes unas guitarras sublimes, pero a todo le falta la guinda de una batería que no parezca enlatada. Más contundente, más gruesa, que empuje las canciones hasta el nivel al que ya llegan las seis cuerdas. Nada que ver con lo que pasa en directo, donde la banda es arrolladora y esa pegada sí aparece.
Habrá ocasión de comprobarlo el 5 de noviembre en la sala Mon Live de Madrid, donde presentan oficialmente el disco antes de seguir por Valencia, Sevilla, Málaga, Murcia y Barcelona. Un segundo trabajo que confirma que Nadie Patín ya no son una promesa, sino una realidad con la que hay que contar.






