SE FUE LA LUZ PERO APARECIÓ LA MÚSICA
Madrid. 10 de julio de 2025, Recinto Iberdrola Music
El jueves 10 de julio, Madrid volvió a convertirse en epicentro musical gracias a la primera jornada del esperado festival Mad Cool. El calor sofocante fue tan solo un detalle anecdótico frente al aluvión de talento y calidad musical desplegado sobre sus escenarios. Aunque al final ese calor se volvió protagonista de una jornada al hacer fallar el suministro eléctrico de los dos escenarios principales afectando a un Gracie Abrams, que no pudo concluir su concierto en condiciones y un Iggy Pop que vio retrasado su concierto unos largos minutos. A pesar de todo la jornada fue satisfactoria y se pudo disfrutar de muchas bandas , aunque con los demonízalos solapes en la boca de todos. Tocaba elegir, y eso hicimos, incluso dividiendo a la mitad el tiempo de visionado de las bandas.
Fernando Tello
Redactor & Photo
Sara Fernández
Redactora
Mother Mother, banda canadiense con más de 15 años de trayectoria, inauguró la jornada con una actuación llena de energía y carisma. Su indie rock ecléctico, liderado por la característica voz de Ryan Guldemond, prendió la mecha rápidamente con éxitos como “Hayloft” y “Burning Pile”, confirmando por qué su popularidad no ha parado de crecer en los últimos años, sobre todo por sus apariciones en las músicas de por relees, que en muchas ocasiones hacen que estén en el escenario principal o en el secundario. Los instagramers y tiktokers mandan ya en el festival. A continuación, Leon Bridges tomó el escenario «ORANGE», pero había que elegir y nos encaminamos al tercer escenario del festival. La frescura llegaba desde Australia con Royel Otis. Considerados una de las promesas más firmes del indie-pop actual, conquistó a los asistentes con melodías contagiosas y su desenfadada puesta en escena, presentando principalmente temas de su EP “Sofa Kings”, que promete dar mucho que hablar. Circa Waves subió la intensidad con su explosiva fórmula indie-rock. Los británicos repasaron tanto sus hits más reconocidos como “T-Shirt Weather” –especialmente apropiada dadas las condiciones climáticas– como su reciente álbum “Never Going Under”, manteniendo en vilo a un público entregado que disfrutó cada minuto del show. La carpa de Vibra Mahou Reserva se llenó para ver a los de Liverpool en acción.
La joven promesa Grace Abrams ofreció uno de los momentos más íntimos de la jornada. Su capacidad para narrar historias personales a través del folk-pop quedó patente al interpretar temas de su reciente disco “Good Riddance”, demostrando una madurez escénica notable para su edad. Multitud de fans con su bandana en la cabeza y sus lazos en el pelo llenaban la explanada del escenario 1, «Region of Madrid». La intimidad del concierto se incremento cuando a falta de cuatro temas la energía eléctrica colapsó y la estadounidense terminó guitarra en mano y a capela, cantando con sus fans por los pasillos entre el público. La vuelta de la energia solo fue suficiente para terminar su concierto con una más. Una lástima para esa marea juvenil que sólo acudía al Mad Cool por ella.
Mientras Gracie Abrams se fundía con sus fans y con la puesta de sol, que todavía quemaba llegó Bright Eyes, banda esencial para entender la evolución del indie-folk de las últimas décadas. Liderados por el siempre carismático Conor Oberst, su actuación osciló entre momentos de introspección profunda y explosiones emocionales, destacando especialmente temas de su último trabajo, además de imprescindibles clásicos como “First Day of My Life”. La otra pelea energética llegó de la mano de Iggy Pop, que intentó empezar su concierto dos veces pero el Iberdrola Music no le dejó. En la primera lanzó el micro con rabia al suelo, pero después se lo tomó con más calma haciendo que el público se entretuviera con sus poses y movimientos, haciendo que la espera fuese más corta. Genio y figura el de los Stooges. Y es que Iggy Pop, indiscutible leyenda viva del rock, ofreció uno de los conciertos más incendiarios y memorables del día. A sus 78 años, el artista sigue desafiando al tiempo, por lo menos en su alma punk, protagonizando una actuación llena de energía, la que faltó de inicio la superó con creces el solito, y clásicos inmortales como “The Passenger” y “Lust for Life”, dejando claro por qué sigue siendo referente para varias generaciones.
Muse, cabezas de cartel, hicieron gala de su conocida potencia escénica, fusionando tecnología, espectáculo visual y contundencia sonora. Su set tuvo gotas de su último trabajo, “Will of the People”, aunque no faltaron a la cita todos los clásicos que ya forman parte del imaginario colectivo, reafirmando su prestigio como una de las mejores bandas en directo del mundo, con una puesta en escena de las mejores del festival y llevando a otra dimensión a el público que se agolpaba en la explanada del escenario principal del recinto. Hicimos en alto en el camino de Muse para asomarnos por el tercer escenario donde la intensidad se mantuvo con los suecos Refused, quienes ofrecieron una masterclass de hardcore-punk reivindicativo y contundente, con un Dennis Lyxzén impecable que confirmó la vigencia absoluta del grupo tras más de 25 años de trayectoria.
Weezer, siempre sinónimo de diversión y nostalgia. Rivers Cuomo y su banda continúan demostrando que son expertos en mantener viva la llama del indie-rock de los noventa. Entregó un setlist equilibrado, tocaron todos los clásicos de culto como “Say It Ain’t So” o “My name is Jonas” o “Island in the Sun” y así hasta 21 temas, dejando para el final, después de abandonar el escenario y volver para tocar ese “Buddy Holly” que desato la locura y fue el broche final a un primer día del Mad Cool lleno de matices, intensidad musical y momentos inolvidables que ya quedan en el recuerdo de los asistentes, aunque siempre se hablará del corte de energía, aunque fueran 30 minutos y el restó de las bandas, que fueron muchas no se vieron afectadas. Pero el mundo es así, te recordarán siempre por tu error, no por tus miles de aciertos.