Desde los sótanos y patios traseros de Maine llega una de las propuestas más prometedoras del indie norteamericano reciente. Lolabelle publicarán el próximo 26 de junio su EP debut, Sugarbowl, una colección de canciones que encuentra el equilibrio perfecto entre la crudeza emocional y el ruido liberador del rock alternativo noventero.

La historia del grupo parece salida de una novela independiente: vecinos que se reúnen para hablar de música, una cantante formada en ópera que redescubre el rock y veteranos de la escena underground compartiendo canciones en un sótano. El resultado es una banda que encuentra en la imperfección su mayor virtud.

Caroline Homer, voz y guitarra del grupo, transforma experiencias personales en relatos de enorme carga emocional. El sencillo “Limb” es solo una muestra de un repertorio que explora la pérdida, el miedo y la necesidad de encontrar luz incluso en los momentos más oscuros. Hay ecos de Death Cab for Cutie, Sebadoh o Wednesday, pero Lolabelle poseen una personalidad que va mucho más allá de las referencias.

Más que un simple debut, Sugarbowl representa una declaración de principios: comunidad, honestidad y espíritu DIY como forma de vida. En un panorama musical cada vez más homogéneo, Lolabelle recuerdan que las mejores canciones siguen naciendo en lugares pequeños y entre amigos.