El festival se asienta como una opción muy interesante para septiembre
Numancia de la Sagra, 27 de septiembre de 2025. Fábrica de Cerveza La Sagra
La tercera edición del festival La Sagra Suena, celebrada en la fábrica de la cervecera local en Numancia de la Sagra, logró reunir a buen número de aficionados tras una propuesta que une música, entorno industrial-festivo y buena cerveza artesanal. En ese marco, la tarde fue para Mauri y su enérgico power-pop, seguido de los fantásticos Club del Río que ya entrada la tarde, deleitaron al público que se iba acercando al festival poco a poco. Mafalda Cardenal fue la encargada de abrir el tramo principal del cartel, seguida por Cupido y, como cierre estelar, Xoel López.
Fernando Tello
Redactor & Photo
La joven Mafalda Cardenal subió al escenario con una banda eficaz y convincente que respaldaba sus canciones; su carrera aún está en fase de crecimiento, pero ya con presencia en redes y cierta repercusión entre el público joven. Su estilo, cercano al de Gracie Abrams, salvando las distancias, mezcla vulnerabilidad lírica y sonoridad íntima, lo que le permite vislumbrar un futuro prometedor. En La Sagra Suena quedó patente que, aunque faltan muchos kilómetros por recorrer, el potencial está ahí, sobre todo cuando la banda la arropa con solvencia.
A continuación tomó el escenario Cupido, que desplegó una propuesta claramente urbana: electropop, autotune, ritmos bailables que rozan lo urbano-reguetón. Es evidente que generan buenas texturas de sonido, ganchos melódicos y energía en directo, pero para los puristas del “rock” o lo indie más clásico la sensación fue que la mezcla se quedó algo al límite, demasiado reguetón, para gusto personal. Aun así, la banda funciona, el público lo disfrutó, y garantizó el ambiente antes del gran cierre.
Y ese gran cierre lo protagonizó Xoel López con su consolidada banda, en un formato de cuatro músicos que demostraron oficio, química y una puesta en escena sin fisuras. Desde el primer acorde hasta el final el concierto no decayó: versiones propias, agarre con el público, ejecución sólida y momentos destacados que confirmaron su condición de historia viva de la música española—capaz de conectar pasado, presente y futuro en un solo directo. Una actuación memorable que elevó el listón de la jornada.