Toledo, 9 de octubre de 2026. Círculo de Arte

Dos colores, un mismo escenario: La Bien Querida y Cora Yako se reparten el Círculo de Arte

El cierre temporal de la mítica sala Pícaro de Toledo ha tenido una consecuencia inesperada: juntar en las tablas del Círculo de Arte a dos bandas que, sobre el papel, poco tienen que ver. La Bien Querida cedió parte de su espectáculo a Cora Yako, y de ese cruce salió una noche de contrastes que, lejos de chocar, se complementaron de maravilla. Lujo y suavidad por un lado, caña y guitarras afiladas por otro.

Fernando Tello

Fernando Tello

Redactor & Photo

La Bien Querida abrió la velada en formato acústico, con un repaso a sus canciones de siempre. Fue un concierto serio, de escucha atenta, pensado para los fans muy fans, esos que se saben cada verso y que recibieron cada tema como quien reencuentra a un viejo amigo. Sin artificios y con las canciones desnudas, la propuesta ganó en intimidad y dejó a la sala en un silencio respetuoso que, en los tiempos que corren, ya es todo un mérito.

Después llegó el torbellino. Cora Yako cambió por completo la temperatura del local con un directo potente y de sonido muy completo, arrancando con “Firmar la paz” y “Mil pequeños cortes” sin dar tregua. Fueron quince canciones sin apenas respiro, entre las que sonaron “Noche estelar”, “Olas en TV”, “Fin de semana”, “Martes 13”, “Azul oscuro” o “Adiós TQ”, exitazos que ya suenan a clásico. Su legión de seguidores lo celebró como se merece: media sala en movimiento, con pogo incluido, y el Círculo de Arte pasó de la contemplación al desmadre en cuestión de minutos. Con “400 días” y “Barcelona” cerraron una descarga que confirma que estamos ante una banda con mucho futuro.

Al final, lo que iba a ser un parche forzado por las circunstancias acabó siendo un cartel redondo. Dos formas distintas de entender la música, dos públicos que se miraron con curiosidad y una noche que demostró que Toledo tiene ganas de conciertos, con sala propia o sin ella. Esperemos que la Pícaro vuelva pronto, pero mientras tanto, noches así ayudan a hacer más llevadera la espera.