A sus 64 años, Jack Grisham sigue sin conformarse con vivir del legado de T.S.O.L. o The Joykiller. Su nuevo proyecto, Jack Grisham and The Life Undone, nace precisamente de esa necesidad de seguir avanzando y demostrar que la creatividad no entiende de edades ni nostalgias.

Junto al músico berlinés Lars Triesch, Grisham presenta “Pieces of the Sun”, primer adelanto de un álbum homónimo que verá la luz el próximo 10 de julio. Aunque el disco recoge parte del espíritu melódico del punk y el power pop de los noventa, evita caer en el ejercicio de nostalgia fácil.

La colaboración entre ambos músicos surgió de forma casi accidental en el Punk Rock Museum de Las Vegas y terminó desarrollándose a seis mil millas de distancia mediante videollamadas, hasta desembocar en sesiones presenciales en Berlín y California. Un proceso creativo tan improbable como fascinante.

El propio nombre del proyecto resume su filosofía: una vida nunca está terminada del todo. Quedan páginas por escribir, caminos por explorar y canciones por componer. Y Grisham, lejos de acomodarse, parece decidido a seguir creciendo mientras el reloj avanza.