Fernando Tello

Fernando Tello

Redactor & Photo

No podía ser más bonito, aunque todavía nos parece una situación rara y extraña el que un concierto como el de El Columpio Asesino y el de El Último Vecino sea sentado, sin levantarse, sin saltar, sin nada de lo que estábamos acostumbrados. A pesar de todo, fue un auténtico bolazo. Algo maravilloso volver al mismo sitio donde años antes se han vivido cosas tan geniales y un gustazo disfrutar de El Último Vecino y sus locuras en forma de canciones y de la contundencia de un Columpio que están mejor que nunca.

Los de Pamplona han firmado con Ataque Celeste el que puede ser el mejor disco de su larga carrera y en directo suena todavía más potente, con una contundencia que te deja con la boca abierta. Sonaron muchos de sus clásicos y no dejaron nada a la imaginación. Aunque raro por no tener esa posibilidad del feedback con un público que se mostró muy entregado desde su silla y al que no se pudo contener con un final de concierto maravilloso. El año que viene queremos un Tomavistas como el de antes, con la organización tan genial como siempre. Pero juntándonos, rozándonos, sin distancia. Tomavistas ha sabido reinventarse y seguro que volverá. Se lo merecen todo.