Anabel Lee ya no necesita elegir una única forma de ser. De esa certeza nace “Todas las vidas”, el tercer álbum de estudio de la banda que se publica ahora a través de Vanana Records. Once canciones en las que Víctor (voz), Perdi (bajo), Jordi (batería) y Vio (guitarra) reúnen las distintas versiones del grupo y de sí mismos: las que se enfadan, las que se sienten fuera de lugar, las que vuelven a enamorarse o las que encuentran fuerzas para acompañar a alguien más. El disco ya está disponible en todas las plataformas digitales y en formato físico en vinilo a través de la web del sello y en tiendas de música seleccionadas.
“Anabel Lee ha cambiado mucho. Y este disco llega en un momento en que parece que todas nuestras versiones se han encontrado”, explica el grupo. Esa convivencia da sentido a un álbum que entiende el cambio como parte de su identidad. “Queremos rabia y ternura, ruido y canción, belleza y suciedad”, cuentan. “Alejarnos de lo que fuimos no ha sido tomar distancia, porque lo seguimos llevando dentro. Por eso esto no es un reset: es un eco”.
Esa libertad se escucha en un repertorio que conserva la urgencia del punk y la intensidad de las guitarras mientras incorpora sintetizadores, vientos y melodías cada vez más abiertas al pop. Los adelantos ya mostraban la amplitud de este camino: “Ven a jugar” convirtió la autoestima en un desafío entre bajos contundentes, trompeta y trombón; “Harto de paredes” exploró sonidos más luminosos y ecos del rock español del cambio de milenio para plantar cara a la apatía; y “Wilson” llevó el ska festivo hasta un estribillo de hardcore moderno, transformando la ansiedad y el aislamiento en un canto colectivo.
Las colaboraciones también forman parte de ese encuentro entre distintas maneras de sentir. Con Sidonie, “Estado mental” abre el espacio más luminoso y vulnerable del disco: una canción sobre la amistad y la importancia de acompañarnos cuando perdemos el rumbo. Despistaos aporta la voz de Dani Marco a “Eterno Parque Galván”, donde las guitarras y las melodías del pop rock de los 2000 sostienen una historia de recuerdos y heridas que vuelven una y otra vez. Por su parte, Magüi de Ginebras comparte con la banda “Me cago en el amor”, un desahogo que reconoce lo difícil que resulta renunciar a enamorarse incluso después de haber salido malparado.
El álbum también recoge su versión del hit “Si Antes Te Hubiera Conocido” de Karol G, llevada de forma sorprendente al terreno emo-punk después de nacer como una idea en la furgoneta y de crecer ante la respuesta del público en los conciertos. Junto a los singles, completan las once canciones “D.M.”, “Pereza en tu cabeza”, “Anabel Lee” y “Donde nadie quiere ser el bueno”, para la que el grupo ha realizado un impresionante videoclip que ya se puede ver en su canal de Youtube.
El universo visual del disco prolonga esa búsqueda a través de los osos que han acompañado sus últimos lanzamientos y que también quedan plasmados en su portada. Son avatares con los que la banda puede hablar de sí misma desde otro lugar, representar sus heridas y sus vínculos. “A veces necesitamos dejar de mirarnos directamente para poder reconocernos mejor. Por eso hemos elegido los osos”, explican.
Desde que comenzó su trayectoria en 2019, Anabel Lee ha hecho del inconformismo y la cercanía emocional el centro de su música. Tras su debut homónimo y el EP “Generación Perdida”, ambos publicados en 2021, y “Ganamos Perdiendo” (2023), la banda llega a este tercer largo con un repertorio que ensancha sus posibilidades y mantiene el impulso de compartirlo todo en directo. Y es que si hay un lugar donde Anabel Lee despliega toda su potencia es sobre el escenario. El directo siempre ha sido el hábitat natural de una banda que lleva cada canción hasta el límite y convierte sus conciertos en una descarga visceral, desgarradora y sin concesiones, con guitarras afiladas, sudor, pogos y una conexión con el público que se ha convertido en una de sus grandes señas de identidad. Durante los próximos meses volverán a demostrarlo en una extensa gira que recorrerá algunos de los principales escenarios del país y que pasará por Terrassa, Ibiza, A Coruña, Valencia, Segovia, Oviedo, Bilbao, León, Valladolid, Madrid, Granada, Barcelona, Zaragoza o Murcia. Un nuevo recorrido que seguirá confirmando nuevas fechas y en el que las canciones de “Todas las vidas” encontrarán su versión más cruda y explosiva: la del directo.
“Todas las vidas son las nuestras y quizá también las vuestras. Y nadie está roto”, concluye el grupo. Una invitación a reconocerse en estas canciones y redescubrirse con una nueva mirada, más libre, y con todo lo que somos.






