El Verbo Odiado es una banda de Huesca que ha sabido convertir la melancolía en una forma de resistencia. Desde sus primeros pasos, el grupo ha construido un universo propio donde la emoción, la introspección y la belleza conviven sin artificio. Su música habita ese territorio intermedio entre la  fragilidad y la épica, entre la calma que antecede al derrumbe y el estruendo y la claridad que llega después de la demolición.

Su discografía está compuesta por tres álbumes, «Tú ganas» (2018) y «Nada que celebrar» (2020), ambos grabados y producidos por Raúl Pérez (Pony Bravo, McEnroe, Maika Makovski…) en sus estudios La Mina de Sevilla, y «El último homenaje» (2022), grabado y producido por Carlos Hernández Nombela (Carolina Durante, Los Planetas, Triángulo de Amor Bizarro, Leiva…).

Tras estos trabajos, El Verbo Odiado ha ido dando forma a una voz cada vez más reconocible dentro del panorama independiente español. Con letras que hablan del desencanto, la pérdida y la búsqueda de sentido, el grupo se ha consolidado como una de las propuestas más sinceras y emocionales de su generación.

En 2025 publican «EGO (El Gran Odio)», su álbum más ambicioso y revelador hasta la fecha. Grabado junto a Santi García en Ultramarinos Costa Brava y editado por Intromúsica, el disco explora la dualidad entre el amor y el odio, la vulnerabilidad y el orgullo, la necesidad de mirarse al espejo sin filtros. Cada canción actúa como una pieza de ese retrato interior que define el espíritu de la banda: honestidad, crudeza y belleza en la herida.

En directo, El Verbo Odiado se convierte en un muro de sensibilidad contenida: guitarras que envuelven, voces que atraviesan y una energía que crece sin estridencias. Más que un concierto, cada actuación es un diálogo entre lo que se siente y lo que se calla, lo que conmueve y lo que acaba explotando en rabia.

Con «EGO (El Gran Odio)», el grupo reafirma su madurez artística y emocional, abriendo una nueva etapa donde la introspección se convierte en un acto de afirmación. Porque en el verbo —y en el odio— también habita la posibilidad de entenderse.